Bienvenid@s

Si eres un educador, es muy posible que alguna vez te hayas planteado la siguiente interrogante:
¿cómo "sobrevivir" en el nuevo mundo virtual?
Se plantea que, siguiendo a los nativos digitales,
se puede tener una idea de las tendencias comunicacionales del futuro próximo,
lo que en términos artísticos se suele llamar vanguardias,
sin embargo, quien quiera entender lo que está a punto de afectar al público en general,
debería estudiar lo que hacen los inmigrantes digitales....



jueves, 10 de junio de 2010

Evaluar con TIC's

En prácticas educativas que se desarrollan en escenarios propiciados por la expansión de Internet y con uso de TIC, es importante tener en cuenta que la evaluación no solo debe concebirse desde el planteamiento del curso que se va a desarrollar y que los elementos que se evalúan deben corresponder a las intenciones educativas del profesor, del programa académico y de la institución educativa.
La evaluación educativa debe consultar además, los procesos y los resultados que se obtienen al hacer uso de las TIC, cuando el propósito del programa de enseñanza lo ha considerado. Es pertinente, entonces, plantear criterios de evaluación que observen los resultados de procesos de formación en redes.
Para participar fructíferamente en las redes educativas, no basta con la disciplina que impone la permanente revisión de buzones de correo electrónico, la asistencia a foros y la entrada en chat y todo aquello que tiene que ver con la participación evidente. En Entornos Virtuales de Aprendizaje (EVA), es preciso aportar críticas, elaboraciones, propuestas... que contribuyan al fortalecimiento de las relaciones sociales e interpersonales en las redes. Para lograrlo, es importante adquirir y desarrollar habilidades y destrezas que permitan identificar significados, contenidos pertinentes, y solidez en la argumentación y en las razones. Por tanto, es necesario identificar y cultivar las competencias comunicativas a través de ejercicios y críticas, que incidan en el mejoramiento tanto de los docentes como de los estudiantes.
Para asumir trabajos de educación con uso de las TIC, no es necesario ser un experto en tecnología, más bien, parece indispensable desarrollar competencias comunicativas tales como la lectora, la escritora, las culturales, así como competencias cognitivas: analítica, sintética, expresiva, escritora, para la abstracción y las investigativas que son aquellas que contribuyen al planteamiento de problemas y a la búsqueda y selección de informaciones de acuerdo con los intereses de quienes participan en determinada red educativa. También es necesario identificar competencias sociales o de comportamiento que permiten a los individuos, participantes en las redes, asumir los compromisos de interacción, y considerar las normas elementales de la cortesía y de la seriedad académica que se deben cultivar en los procesos de enseñanza, de aprendizaje y de investigación: respeto, manejo de lenguajes adecuados, comprensión de los diferentes signos, significados y códigos en los contextos socioculturales.
En los espacios educativos con uso de TIC se pueden utilizar redes de búsqueda de información, selección, procesamiento, construcción y uso de conocimientos que serán compartidos, debatidos, discutidos, apropiados por y entre los sujetos que actúan en cada red.
Se identifican varios elementos esenciales para asumir el trabajo de participación en redes: respeto mutuo y paciencia; ambientes que proporcionan tiempos y posibilidades para ensayar y errar, conversar y reflexionar. Buscar, extraviarse, encontrar, seleccionar, investigar, proponer... y sobre todo, compartir, confrontar y posiblemente convalidar los hallazgos.
En escenarios educativos con uso de TIC, se comparten conocimientos, se crean comunidades. Aparecen, por supuesto, los conflictos. Si impera el reconocimiento por los valores de las diferencias, se posibilitan las relaciones con respeto y, en consecuencia, es posible que se fortalezcan las razones y se propicien condiciones esenciales para el desarrollo intelectual. En estos escenarios, se puede fortalecer el ambiente que propicia procesos intelectuales, con los cuales se construyen niveles superiores de comprensión.
También es necesario analizar el problema de la evaluación ya que, en muchos ámbitos, ha perdido su papel protagónico en el proceso pedagógico quedando reducido a ser un instrumento de control, básicamente útil para certificar o rechazar la promoción de un estudiante.
Considerando la concepción formal de evaluación como un proceso de obtención de información para emitir un juicio de valor, que contribuya a la toma de decisiones pedagógicas y tomando en cuenta además las observaciones que se logren en el trabajo en redes, incumbe averiguar si cada estudiante en proceso de evaluación es capaz, entre otras cosas, de identificar e interpretar nuevas situaciones con base en datos que le son suministrados, o predecir las consecuencias de una acción, analizar un problema desde una óptica personal, integrar las informaciones que posee en contextos no convencionales o resolver situaciones de mayor complejidad.
Al evaluador le atañe reconocer índices de dificultad en los procesos, así como el grado de permanencia, perseverancia y responsabilidad de los evaluados, en el cumplimiento de un proyecto; también, la sistematicidad, honestidad intelectual, precisión, disposición frente a la crítica, objetividad que los estudiantes logran desarrollar en los procesos de interacción educativa.
En relación con la participación en las redes académicas, se puede evaluar la cantidad de entradas, la calidad, oportunidad, solidez de los argumentos y las razones; los aportes a las innovaciones, la interacción y el reconocimiento hacia los otros actores que participan en la red; las recomendaciones que provee y la pertinencia de las mismas, así como la capacidad del participante de compartir aprendizajes, de apoyar a otros estudiantes y estudiosos de los procesos de educación con uso de instrumentos propios de Internet.
En cuanto al conocimiento, vale observar y reconocer la capacidad para plantear y resolver problemas; los resultados del trabajo interactivo, los rendimientos y aportes, el uso de las herramientas, las capacidades y competencias para leer y escribir y la manifestación del mejoramiento de los procesos superiores de pensamiento, así como los procesos de cualificación de la expresión académica.

1 comentarios:

Marco Flores-Bravo dijo...

Tienes mucha razón cuando afirmas que lo primero es fortalezer las competencias de la comunicacion para lograr la participación en las tecnologias disponibles para expresar la construcción del conocimiento. No basta con decir simplemente "usen tal recurso", "opine y quede registrado" o "elabore una propuesta" si antes no nos hemos preocupado de ejercitar junto a nuestros alumnos, incluyendo a los docentes, de esas competencias linguisticas y comunicativas que exigimos a la hora de evaluar el desempeño en plataformas virtuales de bi-learning. La evaluación debe ir de la mano con una objetiva y honesta exigencia creada apriori y no una exigencia desmedida de algo que ni siquiera los examinadores manejan. La etica de la evaluación debe clarificarse siendo el derecho del que la recibe un catalizador pertinente.

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